A pesar de haber viajado mucho por nuestro país, nunca había transitado la Ruta 5 más allá de Trenque Lauquen, pero gracias a la invitación de la gente que organizó la Primera Exposición del Caballo de Santa Rosa- La Pampa, y particularmente, Miguel Angel Montero y los jóvenes del “Ateneo”, es que se pudo concretar mi participación en la muestra, con una conferencia brindada el domingo por la mañana en el predio de la Expo. Conferencia que fue la número doce, si mal no recuerdo, porque realmente, los organizadores se han preocupado mucho por ampliar comicimientos, a productores, criadores y público en general.
He sido recibido de maravillas, con un anfitrión de lujo como Miguel, siempre acompañado de su hija, amante de los caballos.
Los chicos del “Ateneo”, atentos, solícitos y extremadamente respetuosos, para la media que vemos genetralmente en la juventud, sin distinción de actividades o calses sociales. Un lujo.
Pero no puedo dejar de retar a los pampeanos, al público, porque empresas de primera línea como La Segunda y varias automotrices, estuvieron presentes, pero por algún motivo que desconozco, y no sucede solo allí, hay comunidades que no apoyan eventos de la calidad que habitualmente reclaman en conversaciones privadas o en medio zonales.
El esfuerzo es muy grande, de todos. Reunir a más de cincuenta criadores, que se desplacen, muevan bienes e inviertan por creer que Santa Rosa merece una exposición del caballo importante, como la que he visto, merece más apoyo y atención.
Ya lo escribí en El Federal, el interior debe generar exposiciones y muestras que hagan que los que viven en el mostrador de Dios (Buenos Aires claro), quieran asistir a ellas, como los criadores y expositores del interior, quieren ir a Palermo. Por algo se empieza, pero la gente debe apoyar.
Perdonen pampeanos que me meta en su cocina, pero allí los puedo encontrar.
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