¿QUIÉN FUE EL PADRE GRENÓN?

Suelo decir, un poco en broma, un poco en serio, que el Padre Jesuita Pedro Grenón, le salvó el libro a Justo P. Sáenz (h). Me refiero claro, a “Equitación gaucha en la pampa y Mesopotamia” aparecido en 1942, editado por Editorial Peuser, del que por fortuna tengo un ejemplar.
Por suerte también, fue editado en “rústica” por Emecé en 1997 y por Letemendia Casa Editora, en muy buena presentación, en 2011. Acaso sea esta obra la primera que divulgó cuestiones de pilchas y formas de equitar y ensillar del gaucho.
Pero no quiero ocuparme de “Equitación gaucha…” sobre el que ya he escrito en mi libro “Todos somos gauchos” (Letemendia 2012).
Voy a ocuparme del Padre Grenón, para que conozcamos a quién ha aportado tantos datos con su tarea investigativa y su profusa escritura.
El Padre Pedro Grenón, sacerdote jesuita, nació en Esperanza, en la provincia de Santa Fe, el 26 de Julio de 1878. Inició sus estudios primarios en la escuela de su pueblo natal, ingresando luego en el Seminario del Colegio de la Inmaculada de la ciudad de Santa Fe.
Es bueno aclarar su fecha de nacimiento porque a veces se confunde su época de actividad literaria, con la de los documentos hallados por él, en el siglo XVI en los Archivos de los Tribunales de Córdoba y otros lugares de la región.
En 1888 ingresó en el noviciado de la Orden Jesuítica en la ciudad de Córdoba. Completando su formación en Letras, Filosofía y Teología en España.
Se ordenó de Sacerdote Jesuita (S.J.) el 26 de Julio de 1911.
De regreso a Córdoba sus superiores le encargaron historiar todo lo referente a la Orden, fue fundador de la Academia de Historia de Córdoba, miembro de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina, miembro de la Junta Provincial de Historia, vocal del Congreso Argentino del Norte y Centro, consejero de la Primera Semana de la Historia de Córdoba, presidente de la Comisión de Nomenclador de Calles y Monumentos de Córdoba, delegado al Centenario de la fundación de Villa Dolores y premiado por su "Historia de Laguna Larga".
Los datos más apreciados por Sáenz (h), sobre aperos y otros detalles, están tomados de “Propiedad y antigüedad de nuestra nomenclatura pecuaria, en Hípica Histórica” y archivos judiciales, como testamentos y actas de defunción.
En el año 1973 donó a la Municipalidad de Córdoba toda su producción literaria e histórica.
Falleció en la Clínica Reina Fabiola el 3 de Abril de 1974.

CACIQUE O LONKO, PORTERO O ENCARGADO

Muchas cosas se leen en Twitter. Mucha información emana de periodistas, a veces preparados para afrontar algunos temas, a veces no.
Esto comenzó siendo un tuit, pero me quedó largo.

No hay libro de historia que los llame "lonkos" a los que durante siglos fueron "caciques". Pero desde que la Sra. Fernández los "empoderó" (para usarlos), sienten el mismo rechazo que cuando a un "encargado" le decís "portero".
Carlos Martínez Sarasola, ultra indigenista autor del conocido “Nuestros paisanos los indios” editado en 1992, habla de “la institución del cacicazgo” y del “cacicazgo hereditario” cuando habla del “Cambio cultural en la llanura” y “El comienzo de la araucanización de la pampa”.
También menciona el término “cacique” cuando habla de los aborígenes del Norte. Y comienza más de un párrafo diciendo: “Los araucanos o mapuches…”
Ha sido todo una farsa, un invento moderno de conveniencia. El kirchnerismo les dio lo que no les costaba nada; la autodenominación de “mapuches” y que los “caciques” sean “lonkos”, con esto solo, los “incluyeron”, porque nada más les dieron. Algunas tierras, algunas dádivas.
Ahora estamos sufriendo vandalismo y terrorismo de parte de gente que con solo sentirse mapuche, ya va y se anota como tal. Una payasada institucionalizada que a este gobierno no parece molestarle.
Repito; lean y relean nuestra historia, no solo la de la Conquista del Desierto, si creen que es parcial. Lean la historia desde la Conquista Española, aunque no les guste como suena; nos dieron el idioma, la religión, la cultura y la forma de equitar. Pero pueden odiar esa Conquista, porque como dijo Eduardo Matías de la Cruz (historiados y procurador de la corte, ya fallecido): “A nosotros nos enseñaron a avergonzarnos de la Conquista Española”, aún, a los que jamás han leído nada.

Los mapuches no existen en nuestro territorio, no hay libro de historiador serio que los mencione como tales, son araucanos descendientes de chilenos. Como “mapuches” son una construcción política, que absorvió Sarasola en parte, que nos llevó hasta el “hippie” Maldonado y el dinero que nos costó y cuesta cada mes.

 

Last modified on Sábado, 29 Septiembre 2018 19:10

UN MES SIN LUNARDI

Hace un mes, o mejor, esta noche, antes de apagar la luz de mi estudio, hará un mes que agarré el libro “Efemérides Culturales Argentina”, único bien material que me dejara el Profesor Jaime González Polero, y anoté con birome, bajo la última efeméride correspondiente al 4 de agosto: “2018 Falleció Carlos Emilio Lunardi a las 5 hs. en el Hospital Italiano. CABA”.
Hace un mes que estamos sin Carlitos. A mi me falta mucho más que un maestro, mucho más que un amigo, casi mi padre, como dije infinidad de veces, incluso en público, a pesar de que parecía incomodarse. Pero yo lo siento así.
En un homenaje que le hiciéramos hace mucho en la vieja “Cantina de David” en Buenos Aires, lugar que a él le encantaba, al momento del brindis y con los más de treinta asistentes al mismo, de pié, copa en mano, fue recorriendo de izquierda a derecha a cada uno con la mirada, diciendo lo que significaba que estuvieran allí no sin hacer una breve semblanza de ellos.
Cuando llegó a Luciano, su hijo, se le llenaron los ojos de lágrimas y solo pudo decir: “Lu es mi hijo, que diría…” pero cuando llegó a mí, dijo: “Raúl viene después de Luciano”.
Yo lo intuía, y esa vez lo dijo.
No escribo esto para darme importancia ni para que nadie crea que soy su natural sucesor. No lo tiene. Carlitos fue único. Su conocimiento, su trascendencia y su sentido común, además de un carácter muy especial, lo convirtieron en uno de los más importantes hombres del Movimiento Tradicionalista de las últimas décadas.
No quería escribir una sarta de elogios inconexos, quería escribir hoy un recordatorio que reflejara exactamente mi sentimiento.
Tal vez algunos piensen que se murió un tradicionalista como tantos que se han ido. Se equivocan. Carlos era maestro por naturaleza, nunca dejaba de enseñar, a propios y extraños.
Claro que a quienes lo miraban de costado, les enseñaba a fuer de enviarles alguna ironía, pero era su carácter, su forma de ser. Con los amigos era una fuente constante de anécdotas graciosas.
Por eso siempre será recordado en las reuniones de los tradicionalistas; en los asados, en los fogones, porque todos tienen un “sucedido” de Carlitos, que desean contar para reírse nuevamente con él.
Mañana 5 de septiembre, hará un año más (24) que falleció el Dr. Ezio Finucci, mi padre. Lo recuerdo constantemente, incluso al finalizar cada uno de mis programas, con su frase: “Vos hacé las cosas bién, los demás que hagan lo que quieran”.
¡Que dos viejos tengo encima…!

Last modified on Viernes, 07 Septiembre 2018 19:58

BORGES TAMBIÉN NACIÓ...

La crónica más fría de una efeméride dirá: “El 24 de agosto de 1899 nace Jorge Luis Borges.
De nombre completo Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, nacido en la ciudad de Buenos Aires, es uno de los mayores escritores de habla hispana, autor de Fervor de Buenos Aires "Ficciones", "El Aleph" y "Cuaderno San Martín", etc. La casa natal se encontraba en calle Tucumán 840, pero más tarde se mudarían a Palermo, en la calle Serrano 2135. A muy temprana edad comenzó a leer, ya con 4 años leía, motivado por la biblioteca de su padre, y luego a los 6 años de edad comenzó a tomar clases particulares, para escribir su primer relato en 1906, titulado "La visera fatal". Aprendió Inglés y Frances, y tomó sus estudios en el Liceo Jean Calvin. Con tan solo 11 años de edad tradujo a Oscar Wilde. Padecía una enfermedad hereditaria, que lo fue dejando ciego con el correr de los años, perdiendo completamente la visión a la edad de 55 años.
Fue considerado uno de los eruditos más grandes del siglo XX.”
Pero hay algo más en Borges.
Hay algo que hacía que en mi adolescencia lo rechazara, por cipayo y antipopular. Y no me refiero a “popular” en los términos políticos de las actuales definiciones. Era antipopular porque odiaba el fútbol, escribía cinco o seis páginas en inglés en cualquier parte de un ensayo y se hacía el humilde diciendo “perdone mi ignorancia”. Además, la madre le prohibió, de chico, leer el "Martín Fierro"
A mis 17 años; o eras de Sábato, o eras Borges. Mis amigos lectores y yo, éramos de Don Ernesto Sábato.
Pasó el tiempo y tuve que arrepentirme de no haberlo comenzado a leer antes; cuestiones de cuchilleros, taitas y orilleros fue lo primero que me atrajo, luego algunos poemas… y después el resto.
Mi amigo Carlos Lunardi lo admiraba y recitaba de memoria casi todo “El Títere”, poniendo énfasis en su última estrofa: “Un balazo lo tumbó/En Thames y Triunvirato;/Se mudó a un barrio vecino,/El de la Quinta del Ñato.”
Borges me abrió ventanas, y me las sigue abriendo, toda vez que me falta leer mucho de su obra.
La vida me lo cruzó cenando en un restaurante de la calle Paraguay, de un hermano de mi padre. Iba casi todas las noches con María Kodama.
Se le cruzó por un instante de ilusión a mi esposa, porque cuando jovencita, casi la contratan para leerle al maestro, que ya no veía. 
Allí está Borges hoy, en recuerdos y en una pila de sus libros, sobre una mesita de mi estudio.
Murió el 14 de junio de 1986, en Ginebra, Suiza.

Last modified on Martes, 04 Septiembre 2018 19:52