AHORA; FIESTA NACIONAL DEL CABALLO DE BRAGADO

17 Octubre 2017
Nicolás Membriani llegó a caballo con su tropilla desde su pueblo, Roberto Cano.

 

Por Raúl Oscar Finucci

Pasada ya la 46° edición de la Fiesta del Caballo de Bragado, “Nacional” a partir de este 2017, nos van quedando los recuerdos más firmes de un lindo fin de semana.
La cosa comenzó el jueves 12, con una conferencia, en el Palacio Municipal, como ya es tradicional, en este caso, a cargo de Carlos Arezo Posada, Secretario de Cultura de Tacuarembó (Uruguay), quien es autor del libro “Vigencia del Tradicionalismo – La Patria Gaucha” editado en 2011 y en el cual figura, por su gentileza, una entrevista a mi persona, al Dr. Alejandro Allignani y al Dr. Carlos Lunardi.
Carlos Arezo es uno de los hacedores de la Fiesta de la Patria Gaucha en su ciudad, a la que he sido invitado y lamentablemente aún no he podido asistir. No faltará oportunidad.
No estuve presente en su conferencia de apertura de la Fiesta porque los días jueves grabo mis dos programas radiales de “El Tradicional o muerte” hasta las 22 hs más o menos. Son los programas que van a AM 1300 y 10 radios de nuestra Cadena Nacional de Emisoras Criollas.
El viernes asistimos a la Muestra Artesanal “Ana Bartolomé” donde volvimos a encontrarnos con los amigos del tradicionalismo, situación que se da por segundo año, desde que la Fiesta volvió al pueblo, de donde nunca debió ser sacada.
Esta muestra se realizaba en la Escuela N°1 (a una treintena de metros) pero por razones edilicias se trasladó a l coqueto “hall” del Teatro “Constantino”. Allí exponían; Guadalupe Gutiérrez Peydro (artista plástica); “Pepe” Carbone, talabartero y lomillero; plateros, teleras, cuchilleros y unos excelentes tejedores de ponchos, provenientes de Londres, en la Pcia. de Catamarca.
Aproveché el viernes en la ciudad para acreditarme y así poder entrar a la “Laguna” el sábado para el Concurso de Aperos de Uso Tradicional, primera clasificatoria para “Palermo 2018”.
Debemos recordar que desde hace varios años ya, Bragado tienen la primera clasificatoria del año siguiente.
El sábado amaneció ventoso pero muy lindo. Una vez instalados en la carpa de los jurados (mucha gente había allí) dio comienzo, con pista dividida, la juara de Caballos de Trabajo (categorías A y B) y caballos de las pilchas a cargo del Sr. Solanet. El jurado de las pilchas fue el joven Diego Giloteaux; árbitro (muy activo revisando todo) el Dr. Raúl Naufel, y el Secretario fue el Sr. Reynoso de Chivilcoy.
A pesar de ser un jurado nobel, Giloteaux ha llevado muy bien el concurso, incluso causando sorpresa (grata) algunas de sus decisiones.
Dos cosas me llamaron la atención: la 1ra. Es que debió castigar al participante que terminó segundo en Recado de Bastos Chapeados porque usó un viejo y querido “Funyi” tanguero que difícilmente utilizara un gaucho. Los sombreros del gaucho eran de copa redonda. No digo eliminarlo (sería una barbaridad) pero tal vez darle un tercer puesto, lo cual habiendo dos participantes suena ridículo, pero es una forma de decir: no estaba para segundo por una incorrección pero clasifica para Palermo. Supongo que debido a la juventud mencionada del jurado, no ha sucedido, o tal vez a su íntima convicción. Seguramente en algún momento comenzará a explicar sus decisiones por micrófono.
Otro detalle de la jura, fue en la categoría amazonas donde fue descalificada Micaela Di Ciano.
Fue jurado su caballo, fue jurada su ropa y su silla, como así también su juego de cabeza y por supuesto sus andares. Había terminado la jura para ella, que llevaba el número de lote 82.
Un testigo escuchó que fue mencionado ese número entre los jurados, como el ganador, hasta que alguien dijo, que dé dos vueltas más al galope. Al dar vuelta y media se le cortó la argolla de la silla y no hubo forma de arreglarla. La hicieron detenerse y bajarse (desde ya no era seguro). Había dado vuelta y media de las dos vueltas que le agregaron sin lógica alguna, al menos para quien esto escribe. Se le dijo que si no podía volver a subir por sus propios medios, no podía continuar. Ninguna amazona sube sola a un caballo (recordar: un solo estribo “chinela”; los largos vestidos y el cuerno de lasilla). Fue a ojos vista de todos quienes la aplaudieron, injustamente descalificada, por un artículo del reglamento, que si bien es general, debería contemplar la realidad de las amazonas. Lo hecho, hecho está, pero hay que revisar esa parte del reglamento, antes de cometer otra injusticia, que tal vez, se pudo haber subsanado. Concuerdo en esto con un jurado con el que traté el tema horas más tarde.
Mientras tomábamos unos mates bajo la hermosa arboleda del campo “Abel Figuerón”, comenzaron a pasar las tropillas para entrar al “Entrevero”. Inmediatamente se comenzaron a escuchar aplausos y los gritos de ¡Nicoo…!” La gente había visto llegar a Nicolás Membriani, quien traía su madrina de tiro; el payador oficial de Jesús María que cada año, también desde hace unos cuántos, se hace presente en Bragado. Lo mismo ocurrió el domingo mientras en la vereda del Club Español, ya en la ciudad, sentados en una de las mesas, esperando el arranque del desfile, comenzamos a escuchar (ahora sin gritos) cálidos aplausos de toda la concurrencia; era Nicolás, quién una vez más recibía el cariño de la gente y arrimaba sus “picazos”.
Finalmente el Pte. De la Fiesta pidió permiso al Sr. Intendente Gatica, para comenzar el paso de los montados y los “paisanos” luciendo sus pilchas mejores.
Concluído el desfile, todo se centró en la laguna; asado, jineteada y muchísima gente.
Así terminó la Primera Fiesta Nacional del Caballo de Bragado. 46° edición de una de las fiestas más lindas de la provincia, la que una vez llamamos desde la tapa de aquella revista EL TRADICIONAL que se editaba junto a EL FEDERAL: “La Fiesta distinguida”.