BORGES TAMBIÉN NACIÓ...

BORGES TAMBIÉN NACIÓ...

La crónica más fría de una efeméride dirá: “El 24 de agosto de 1899 nace Jorge Luis Borges.
De nombre completo Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, nacido en la ciudad de Buenos Aires, es uno de los mayores escritores de habla hispana, autor de Fervor de Buenos Aires "Ficciones", "El Aleph" y "Cuaderno San Martín", etc. La casa natal se encontraba en calle Tucumán 840, pero más tarde se mudarían a Palermo, en la calle Serrano 2135. A muy temprana edad comenzó a leer, ya con 4 años leía, motivado por la biblioteca de su padre, y luego a los 6 años de edad comenzó a tomar clases particulares, para escribir su primer relato en 1906, titulado "La visera fatal". Aprendió Inglés y Frances, y tomó sus estudios en el Liceo Jean Calvin. Con tan solo 11 años de edad tradujo a Oscar Wilde. Padecía una enfermedad hereditaria, que lo fue dejando ciego con el correr de los años, perdiendo completamente la visión a la edad de 55 años.
Fue considerado uno de los eruditos más grandes del siglo XX.”
Pero hay algo más en Borges.
Hay algo que hacía que en mi adolescencia lo rechazara, por cipayo y antipopular. Y no me refiero a “popular” en los términos políticos de las actuales definiciones. Era antipopular porque odiaba el fútbol, escribía cinco o seis páginas en inglés en cualquier parte de un ensayo y se hacía el humilde diciendo “perdone mi ignorancia”. Además, la madre le prohibió, de chico, leer el "Martín Fierro"
A mis 17 años; o eras de Sábato, o eras Borges. Mis amigos lectores y yo, éramos de Don Ernesto Sábato.
Pasó el tiempo y tuve que arrepentirme de no haberlo comenzado a leer antes; cuestiones de cuchilleros, taitas y orilleros fue lo primero que me atrajo, luego algunos poemas… y después el resto.
Mi amigo Carlos Lunardi lo admiraba y recitaba de memoria casi todo “El Títere”, poniendo énfasis en su última estrofa: “Un balazo lo tumbó/En Thames y Triunvirato;/Se mudó a un barrio vecino,/El de la Quinta del Ñato.”
Borges me abrió ventanas, y me las sigue abriendo, toda vez que me falta leer mucho de su obra.
La vida me lo cruzó cenando en un restaurante de la calle Paraguay, de un hermano de mi padre. Iba casi todas las noches con María Kodama.
Se le cruzó por un instante de ilusión a mi esposa, porque cuando jovencita, casi la contratan para leerle al maestro, que ya no veía. 
Allí está Borges hoy, en recuerdos y en una pila de sus libros, sobre una mesita de mi estudio.
Murió el 14 de junio de 1986, en Ginebra, Suiza.