En esta edición de El Tradicional, afortunadamente, se publica una nota del Dr. Fernando Romero Carranza, que en realidad son sus conclusiones acerca de lo que debe ser una jura de recados. Estas conclusiones fueron escritas por sugerencia de la Comisión de Tradición de la Sociedad Rural Argentina, para que los participantes conozcan ciertos parámetros a seguir.
En nuestra recorrida por las fiestas criollas, en las que se pone en juego la clasificación para Palermo 2008, hemos visto muchas incorrecciones, en caballos ensillados por participantes que hace muchos años que están en esto, pero parece que cuesta aprender, o aceptar sugerencias de otros.
Incluso, hemos escuchado a un jurado, que después de revisar a todos los concursantes y sus montados (no vamos a decir la categoría y el lugar, por atendibles razones), dijo: “son todos un desastre”.
Parece que hay cierta confusión en el uso de las caronas, según la época del recado. Allí estaría una de las fallas principales.
El artículo presentado en esta edición por Romero Carranza, con dibujos que le pertenecen (recordemos que es un reconocido artista plástico), dejan entrever conocimiento y una importante cuota de subjetividad, que no es una de las virtudes de los jurados en general. ¿Qué significa para mí que estos concursos deben juzgarse con mirada subjetiva?, que no hay un manual para ensillar caballos a la usanza criolla y que las épocas no tienen fechas fijas. Nada terminó de utilizarse el 31 de diciembre de 1870, nada es rígido, las transiciones son largas.
Es por eso que es afortunada la publicación de este documento, porque aún quedan dos preclasificatorias para Palermo 2008 y aún se pueden corregir muchas cosas; y me refiero a los participantes y a los jurados.
Lo que quiero decir con todo esto, que espero no le resulte una perorata, es que hay que tomar los usos y costumbres del gaucho y su cabalgadura, simplemente como los vemos en la vasta iconografía que hay sobre el tema.
Con un simple análisis de varias pinturas o dibujos del siglo XIX, podremos darnos cuenta de que nada era rígido, todo estaba supeditado a las posibilidades y necesidades de cada gaucho.
ROSENDO, UN GAUCHO ARGENTINO
Por el "Cholo" Iseas
(Fragmento)
Rosendo era un muchacho dueño de una estructura corporal fuera de lo común: ancho de espaldas, con brazos y piernas musculosas y firmes, con una estatura algo más que la media normal, de pelo tupido y renegrido que le caía en sus hombros como cascada azabache. Vestía a la usanza criolla: corralera bordada, y anchas bombachas, pañuelo blanco en triángulo al cuello, botas fuertes calzadas por unas lloronas de fierro; faja pampa, cubierta por un tirador escamado en medios patacones y una vieja rastra de plata con un centro del águila bicéfala, representando la gloria, el honor y la fuerza tal cual la del pretal de Don Martín Miguel de Güemes, con tres tiros de alambre y prendiduras de la misma moneda antigua. Y en su cabeza, un chambergo de ala ancha, que siempre llevaba requintada, "como pa' tomar leche en plato", al decir de los paisanos. El facón que calzaba en su cintura tenía empuñadura de plata y encababa una hoja marca Libertad, restos de un sable que había pertenecido a su padre, siempre bien afilada y cuidada enfundado en una rústica vaina en cuero crudo. Lucía con orgullo un poncho de vicuña bordado por su madre, meses antes de fallecer, con sus iniciales en una de sus puntas.
Tenía veinticinco años recién cumplidos y desde chico había sentido un gran cariño y apego al caballo, inculcado por su padre, Don Remigio, mayordomo de la estancia "La Larga" de la familia Lugones, que siempre le había hecho ver las cualidades de ese noble animal y lo necesario que había sido y era en las tareas de campo y, sobre todo, como el gran compañero del gaucho en las soledades de la pampa y fuera potencial arma de guerra en los fortines de avanzada.
El fin de la coalición del norte
Por Oscar J. C. Denovi
(Fragmento)
Logrado salvarse de caer prisionero, muerto o herido en los campos de Quebracho Herrado o Quebrachito, Lavalle se reúne con Lamadrid en las cercanías de la villa de Ranchos, villorio por ese entonces cercano a la ciudad de Córdoba, al Este de dicha capital provincial.
El prestigio de Lavalle gravitaba para que se recompusiese en parte el descalabro sufrido que se había agravado pocos días después, de Quebracho Herrado, cuando la división al mando del coronel Vilela -el general del Ejército “libertador” dividió las fuerzas que le quedaban en varias divisiones que partieron por diversos rumbos hacia un único destino, quizás pensando que de esa manera era más fácil eludir al enemigo- fue alcanzada por Ángel Pacheco en San Cala y destruida en su totalidad. Dicho contraste y la derrota anterior reducía la expedición “libertadora” a un conjunto de aventureros sin mayores proyecciones militares, toda vez que la paz del tratado Arana Mackau, restaba todo el apoyo militar y finan-ciero que se había mantenido hasta octubre de 1840.
Eran los primeros días de 1841, el 28 de noviembre del año anterior había sido Quebracho Herrado, y el 8 de enero San Cala, cuyos dispersos comienzan a ser perseguidos el día 9.
Sin duda el general, que frente a este panorama debió arredrarse y disolver sus fuerzas frente a su segura derrota, pareció en cambio recibir una inyección de optimismo y se lanzó a una acción que ponía su centro de operaciones en La Rioja, donde confiaba encontrar las fuerzas de Vicente Peñaloza (1) que se había plegado a la Coalición como su gobernador, Tomás Brizuela, (2) y reunir además los dispersos de San Cala y de las otras divisiones donde no habían faltado las deserciones. Acordó con Lamadrid que éste fuera a Tucumán, allá donde la suerte de las armas siempre le había sido adversa al general quien en 1828 prestó su chaqueta a Dorrego para enfrentar al pelotón que lo fusilaría. Pero el ejército de Lamadrid era independiente, no podía obedecer órdenes de Lavalle, ni tampoco imponerlas a éste. Sólo podían coordinar sus acciones, y esta bicefalía militar, a la postre, sería factor de derrota.
Si Oribe había operado en Santa Fe y luego penetrado en Córdoba, Félix Aldao lo hacia por el Oeste en Cuyo. Cuando se formó la Coalición y aprestó sus fuerzas, el gobernador de Mendoza fue nombrado jefe del Ejército combinado, y como tal operaba en combinación con Oribe.
Cuando Lavalle marcha hacia La Rioja, Aldao y su ejército hacen otro tanto hacia aquella provincia. Llegado el primero a la Capital, requiere de Brizuela armas, municiones y medios de movilidad, que Brizuela se niega a suministrar.
(Nota completa en la edición impresa)
Indicaciones para jurados de emprendados
Por Fernando Romero Carranza
(Fragmento)
La forma de presentar los caballos su monta y sus aperos en los concursos de emprendados o denominados de aperos tradicionales, y las reglas impuestas a los jurados en los reglamentos de la competencia exigen analizar y calificar la adecuación del apero a la equitación y la vestimenta del jinete, dentro del tipo y la categoría en particular de que se trate, de acuerdo con la época en que se aprecia (relativamente) en que el apero fue utilizado, es decir al final del siglo XVIII, principio del XIX, mediados del siglo, fines del XIX y principios del XX, en la Pampa y Río de la Plata.
Los usos del Litoral y del resto del país tienen su categoría especial de “aperos regionales” sin la división en subcategorías de los bonaerenses.
Este resumido trabajo fue solicitado por la Comisión de Tradición de la Sociedad Rural, y salvo errores u omisiones creo que es de utilidad para fijar ciertos principios que son compartidos por los que actuamos, sin ser infalibles, como jurados de estos concursos.
La monta en caballos criollos
El reglamento no establece expresamente la obligación de montar caballos criollos de pedigree, pero atento el carácter tradicionalista de las competencias, y haber sido el caballo criollo la montura tradicional y única de gauchos, indios, soldados, paisanos y patrones, sin mestización alguna, hasta bien entrado el final del siglo XIX, es la monta que hoy se ha impuesto en estos concursos.
Sólo la categoría de bastos de pasadores cortos permite la monta de cierto tipo de mestizos con razas livianas, dadas las costumbres ecuestres de los fines del siglo XIX y principios del siglo XX que coinciden con el uso de este especial apero.
(Nota completa en la edición impresa)
XIV FIESTA DEL DÍA NACIONAL DEL GAUCHO EN CHIVILCOY
A todo galope y sin parar
(Fragmento)
Entre los últimos días de noviembre y el primer fin de semana de diciembre se llevó a cabo la XIV edición de la Fiesta del Día Nacional del Gaucho, que organiza la Asociación Criolla Argentina, presidida por Orlando Armentano.
El domingo 25 del mes de la Tradición, se realizó la inauguración oficial en la sede del Concejo Deliberante de la ciudad de Chivilcoy, ciudad donde tenemos muchos amigos y donde está ubicado el Centro Tradicionalista El Fogón, institución a la cual han pertenecido, y pertenecen, miembros representativos de la comunidad.
Durante toda la semana se realizaron charlas, exposiciones de pilchas y pinturas, y como no podía ser de otra manera, “Noches de canto surero”.
Muestra: "La Argentina sin careta: las ilustraciones de José María Cao, 1893-1918"
Esta exposición está compuesta por los originales de 189 dibujos publicados en Caras y Caretas y Fray Mocho, incluyendo algunos trabajos inéditos y diarios y revistas de la época. Según Julio Neveleff, curador de la muestra, las ilustraciones (de Cao) tienen a la vez la fuerza testimonial de una fotografía y la hondura de un análisis. Algunas de ellas, ferozmente críticas, son contundentes como un editorial dirigido en contra de un sistema político excluyente; en tanto que otras, cariñosamente amables, son homenajes a las figuras que, mediante el arte o la ciencia, hicieron un aporte al país.
"Iglesias de Córdoba"
La muestra esta integrada por 55 obras que retratan las iglesias y capillas con su arquitectura colonial desde diferentes puntos de vista: artistas que trabajan a al aire libre como Mario Sanzano Y Víctor Hugo Arias, otros preocupados por el verismo histórico que investigan y documentan para finalizar el trabajo en su taller como Norberto Russo, Jorge Villar Matthis Y Miguel Pons Tous, los expresionistas como Matilde Hubaide Y Alberto Martinez Puyrredón, la visión metafísica en Fray Guillermo Butler Y Cristina Orellano, los acuarelistas:
José Utrera, Juan Carlos Quadri, Elita Fourcade Y Cristina Vivas y hasta una obra con reminiscencias medievales de Ana Rosa Tinti.
Las obras pueden visitarse del hasta el 15 de marzo, todos los días de 19 a 22 hs. con entrada libre y gratuita.
Galeria Zurbaran Córdoba se encuentra en Dinosaurio Mall Rodríguez del Busto 4086, Barrio Alto Verde, Córdoba.
ALGO HAY QUE HACER
Santos Vega 2007
El periódico EL TRADICIONAL ha ganado el premio Santos Vega 2007 como medio gráfico, como lo hiciera en la primera edición (1998) de estos premios. Y en la terna programa de radio AM, ganó el programa "Mañanas Argentinas" conducido por Raúl Finucci.
El Fogón del Payador
El día domingo 18 de Noviembre, en la pulpería "El Fogón del Payador" en Mercedes (calle 19 y 114), se realizará una fiesta en la que participarán Eduardo "Negrin" Andrade y Héctor del Valle entre otros, además de varios payadores, Jorge Gauna entre ellos. El derecho al espectáculo cuesta $15 y en la pulpería habrá Costillares, chorizos caseros, empanadas y pasteles (debe llevar cubiertos).
Para más información consultar al (02324) 156-47047
Arte Tradicional
El pintor Carlos Montefusco presenta sus obras en el local de la talabartería Arandú Atalajes, Talcahuano 949. Esta muestra inaugura el día 8 de Noviembre y permanecerá abierta hasta el día 24.